Empieza por el método
Antes de comparar paquetes, identifica tu preparación: moka, filtro o máquina de espresso. Revisa si el café que compras está presentado para ese método y si necesitas grano o una molienda concreta.
Grano o molido: decide según tu equipo
Si tienes un molinillo adecuado, el grano te permite ajustar la molienda. Si prefieres simplificar la rutina, busca café molido cuya indicación de uso coincida con tu cafetera.

Mira el tamaño del paquete
Relaciona el formato con tu consumo. Un paquete grande puede parecer conveniente, pero también permanecer abierto durante más tiempo. No decidas por el precio total: compara el precio por kilogramo y cuánto vas a utilizar.
Lee las características del producto
Origen, composición y tueste ayudan a comparar opciones, aunque por sí solos no garantizan que te guste el resultado. Utiliza esas indicaciones para acotar la selección, sin tratarlas como una prueba de sabor.
Ordena tu decisión
Elige primero el método, después el formato y finalmente el producto. Cuando compares, anota el peso neto y el precio por kilogramo para evitar comparar paquetes distintos como si fueran equivalentes.
